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LOS   DESEOS  DE  LA  CARNE

El cristiano tiene 3 enemigos, que son el diablo, el mundo, y la carne. Estamos en una lucha encarnizada contra estos 3 enemigos irreductibles del creyente. El enemigo más  peligroso para el creyente es la carne , pues es una parte de él mismo que no  puede suprimirse, sino que solo se puede mantener  clavada en la cruz. Como dice el apóstol  Pablo : “Con Cristo estoy  juntamente crucificado, pues  ya no vivo YO,  mas Cristo vive en mí…”Lo que significa que el yo carnal, el ego natural , ha de ser mantenido bajo condenación, clavado a la cruz. Esto se realiza mientras andamos en el espíritu (es decir a la luz de una consciencia iluminada por el E.S.), no satisfaciendo los deseos de la carne. Para andar en el espíritu, hemos de renovarlo constantemente por medio de la Palabra de Dios, aplicada por el Paracleto. Como dice la Palabra : “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” , (Ro.XII 2). Una vez renovada la mente por el estudio, la meditación, y la memorización de la Escritura, entonces hay una renovación en el espíritu de nuestra mente : Ef IV 23. Todos sabemos que ”los que son de la carne piensan en las cosas de la carne y los que son del espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios ; porque  no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden ; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros…” (RVIII 5 al 9).
Todos estos versos que acabo de citar son muy conocidos de todos los evangélicos un poco maduros. En la teoría  todos dicen  : “ ¡Amen, hermano! ”. En la práctica el 99% siguen viviendo confortablemente según la carne.


Hace poco recibí, un documental del  hermano  Jorge,  titulado : La reunión del mal. Ese archivo trataba de la estrategia de Satán para combatir a los cristianos de nuestra era. En la introducción decía que él, no podía impedirlos de reunirse,  leer la Biblia,  orar y practicar todo lo referente a la piedad. Legalmente, no lo podía, pero en la práctica, ya lo había hecho.  ¿Cómo? Sencillamente quitándoles el tiempo que requiere la práctica de la piedad.


El mundo,  es decir la sociedad siempre ha sido enemiga del cristianismo. Esto no ha cambiado, lo que ha cambiado es la forma en que lucha el mundo contra el pueblo cristiano. En tiempos antiguos, era la tarea de la Inquisición, con sus cruzadas, torturas y hogueras. Hoy en día la lucha es más sutil, sin violencia física, sino por medio de la propaganda comercial. La Biblia dice : “ Así que teniendo sustento y abrigo ,estemos contentos con esto, pues ninguna cosa hemos traído al mundo ,y ciertamente ninguna cosa podremos sacar...”,  también dice Jesús : “No os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o de beber ; ni por vuestro cuerpo, que habéis de vestir… porque los gentiles buscan estas cosas ; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de estas cosas.” El cristiano de hoy lee estas palabras que salen de la boca de Dios y cree que las ha entendido, pero el 99%  no las ha entendido, porque  no las quiere entender, porque van contra su forma de vivir mundanal y carnal. En el círculo de los creyentes,  un niño entiende estas palabras de vida, un adolescente difícilmente,  y un adulto no las entiende,  porque ya está demasiado enredado en las cosas de este mundo. Hace 100 años era mucho más fácil entender estas palabras de vida, hoy el sistemas de millones y millones de cosas accesibles a casi toda la humanidad ha tapado los oídos espirituales de los creyentes. Oro que el Espíritu Santo destape los oídos de todos los que lean este artículo con corazón sincero.


Aunque las palabras de nuestro Señor Jesús son muy claras, voy a comentarlas, porque la mayoría no las entiende en su significado real, sencillo, literal. Jesús nos dice que no nos preocupemos por las cosas que nuestro Padre celestial sabe que tenemos necesidad. Estas cosas  claramente enumeradas, son 3 : el comer, el beber , y el vestir. Son las cosas indispensables para mantener en vida saludable el cuerpo. El mandamiento es que no nos preocupemos por estas  3 cosas porque el Padre se ha comprometido a  proveerlas, (por medio del trabajo generalmente). Muchos me dirán : “¿Quien no entiende estas palabras sencillas?,¡ todos las entendemos!” A estos hermanos, les respondo  : ¿pues por qué os  afanéis por tantas cosas que no son el comer, el beber y el vestir (que incluye el techo en ciertas circunstancias)? Entonces, como respuesta,  empieza una lluvia de “pero”,  que son las justificaciones de la carne para tener un coche, una moto, una casa propia y bonita con conexión eléctrica y todo el electrodoméstico correspondiente, sin olvidar la imagen de la bestia que es la TV, el computador con la internet, el seguro social, la pensión, los zapatos para jugar futbol, las vacaciones de verano, la universidad de las hijas etc… Toda esta lista de cosas innumerables, que no son el comer, el beber, y el vestir (¡ sobriamente por supuesto!), no han de quitarnos el tiempo para Dios. Trabajar horas, meses, años para conseguir cosas que no son indispensables, es  dejar de servir a Dios para servir a Mamón. ¡Y en esto están 99% de los cristianos! Ha habido por parte del mundo,  cuyo príncipe es Satán, un lavado de cerebro del cual no se escaparon los cristianos, pues ha sido elaborado contra ellos. La mente carnal hoy en día no concibe una vida digna sin conexión a la red eléctrica. El cristiano de hoy tiene el mismo concepto que la mente mundanal. Confunde vivir en el mundo y vivir como el mundo. La sociedad de consumo ha moldeado la mente del creyente,  tanto, que ni se da cuenta que no hay más que 3 cosas necesarias en cuanto a nuestra vida terrenal. Ni entiende las palabras de vida de Jesús sobre este asunto. Daré un ejemplo sencillo para intentar abrir los ojos de los siervos indebidos de Mamón. Cristiano Moderno,  (¡llamémoslo así!) llega a una ciudad donde ha conseguido un empleo a medio tiempo. Tiene que buscar un alojamiento. Sea un apartamento, o una casita, o una pieza, esto ya le cuesta casi la totalidad de su salario mensual. Por ende le es preciso conseguir otro trabajo para poder comer y vivir decentemente. Claro que en su apartamentico, tiene conexión eléctrica, bombillos, TV, nevera, equipo de sonido, hasta tiene un garaje para cuando se compre el próximo mes el coche o la moto a crédito. A este cristiano normal, que vive la vida de todo el mundo, jamás se le ocurrió pensar que a 5 km de su sitio de trabajo, en el campo, hay una vieja casa casi abandonada, cuyo dueño estaría encantado alquilar por nada ; pues  una casa habitada  por una persona normal,  no llega a ser una ruina, al contrario. Claro que no hay electricidad, ni  agua ; hay que usar velas y sacar el agua del pozo. Pero el hecho es que es mucho más amplia que el apartamentico,  está rodeada por árboles y prados,  y el único ruido que se oye es el canto de las aves, y sobre todo no cuesta nada. Así que si no tuviera ese pobre cristiano la mente entenebrecida por la luz  INDISPENSABLE de la central eléctrica, se acomodaría en esta amplia casa, no tendría que buscar otro trabajo, y tendría mucho tiempo libre para leer la Biblia, orar, predicar, ejercer  la piedad. Y no le faltaría nada, ni comida , ni  bebida, ni vestido, ¡hasta podría ahorrar un poco para comprarse literatura cristiana, y panfletos evangelisteros! Pero esto ni se le pasó por la mente. ¡Vivir sin electricidad, oye (exclama Cristiano Moderno) : no estamos en la Edad Media, estamos en el siglo XXI!  Esto dice el pobre Cristiano Moderno que tiene que trabajar 12 horas por día, y que está comprometido  por años para pagar el crédito de su coche, de su casa, de la educación superior de sus hijas. Y ¿ para qué su coche ,para ganar 15mn en el transporte cada día  e ir al campo los fines de semana? , ¿para qué su casa propia que terminará de pagar, cuando ya le tocará pensar en comprarse una sepultura?, ¿para qué la educación superior de sus hijas, para que se les enseñe la evolución y a odiar el sistema de sociedad patriarcal que es el modelo bíblico, y que merezcan una doble condenación si no son elegidas, y una confusión constante en su vida espiritual si lo son?  Esto no lo analiza Cristiano moderno, no tiene tiempo para detenerse y analizarlo, a duras penas el domingo va a un culto y oye un sermón insípido del  pastor Recoge Diezmos y hasta lee de vez en cuando la Biblia cuando no se transmite por televisión  la selección nacional de futbol durante el campeonato mundial. El diablo lo ha vencido quitándole su tiempo  para leer la Biblia, la cual le mostraría la forma eficiente de vivir una vida útil para la obra de Dios. Su vida es lo contrario de RoXIII 14 : está desvestido del Señor Jesús, y proveyendo para los deseos de la carne.


Hay otro ejemplo de lucha contra la opresión y la injusticia que puede servir de ejemplo para los cristianos en su lucha contra los deseos carnales que los oprimen y paralizan. Se llama Gandhi  ; el gran libertador de la India. No era cristiano, pero  su lucha demuestra claridad y eficacia, lo que hace falta a los cristianos modernos. Gandhi se dio cuenta que Inglaterra mantenía a los indios bajo su yugo y se mantenía en parte de ellos,  sobre todo en el campo de la industria textil. En efecto, empleaba a los indios en los campos de algodón de la India, luego enviaba el algodón a Inglaterra, y lo devolvía a la India, manufacturado,  y  así vendía su telas a los mismos indios.  Gandhi desarrolló una estrategia de liberación del yugo ingles, por medio de un cese pacífico de cooperación comercial con ellos. Su política era no comprar productos ingleses y  producir lo necesario de forma artesanal y local. Y si no se podía producir, se abandonaba el uso de tal producto . Puso el hacha a la raíz del árbol ; fue un éxito total , tanto que se quedó el torno de hilar como símbolo de la independencia en la bandera de la India. Tenemos que imitar este ejemplo en nuestra lucha contra los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vana gloria de la vida. Para que nuestro crecimiento espiritual y nuestra lucha contra el reino de Satanás den resultados, necesitamos dedicar tiempo a la oración y a la Escritura. Por esto el diablo ha inspirado esa cultura de crédito y de consumo. Nuestro Padre celestial tiene para nosotros abundantes provisiones para nuestras necesidades  ; “Él que no escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? “, (Ro VIII.32).  No quiere que trabajemos  como esclavos, por  esas cosas esenciales para el cuerpo. El problema es que la inmensa mayoría de los creyentes cree que   todas las cosas que quiere darnos Dios para nuestras necesidades físicas incluyen  todos los artículos que se encuentran en el supermercado. Esta es la prédica pentecostal por excelencia. Si gozar de las comodidades modernas, requiere trabajar  tanto que no queda luego energía y ni tiempo para escudriñar las Escrituras es preciso, desconectarse de la central eléctrica y vivir como vivieron nuestros tatarabuelos. Afanarse para pagar las facturas de los deseos de la carne, de los deseos de los ojos, y para mantener el nivel de la vana gloria de la vida moderna es desistir de la milicia cristiana y enrolarse en la multitud de los siervos de Mamón. 3 cosas son necesarias, no millones, como la propaganda y la cultura del consumo  proclaman. Lo que pasa es que hemos nacido en esta sociedad de consumo ; recuerdo que cuando era niño pensaba que los bebés se conseguían en el supermercado. ¡El cuento de las cigüeñas estaba ya pasado de moda!  Estamos en una guerra  ; “ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo llamó por soldado”,(2Tim. II.4). Si te consideras soldado de Jesús es tiempo que analices lo que estás cargando, o más bien lo que estás pagando, no tanto en dinero sino más bien en tiempo. ¿Para qué estás trabajando en tu vida social, para suplir las 3 necesidades básicas o para mantener el nivel de vida que es digno del hombre moderno,(sabes  : el que cree en la evolución, en el hombre, y en lo que dice la televisión)?  Está prohibido enredarse por  las cosas  del supermercado, dice la Escritura : “No améis al mundo , ni las COSAS que están en el mundo(en el hiper mercado hoy en día) “. Está prohibido trabajar por la carne , más allá del pan de cada día, Proverbios XXIII 4 y 5 dice : “No te afanes por hacerte rico, ; Sé prudente, y DESISTE. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas?  Porque se harán alas de águila y volarán al cielo”. 3 cosas son necesarias, no  miles como se imaginan 99% de los cristianos. No voy a citar los versos de Lucas IV 22 al 31 y otros que conocéis muy bien. “El Reino de Dios no consiste en palabras sino en poder”, dice la Biblia. Si todavía estás trabajando como un esclavo para mantener un nivel de vida conforme al de tu vecindario, no has probado el poder de la Palabra de Dios de forma integral. “Conoced la Verdad y la Verdad os hará libre”. ¿Libre de qué? Obviamente del pecado.  La fuerza del pecado está en la Ley, la cual es su catalizador . Pero la raíz del pecado está en la concupiscencia, en los deseos terrenales,  y la verdad del evangelio  nos da el poder de huir “de la corrupción que está en el mundo por la concupiscencia”(2P.I. 4) . Así que si estás trabajando para alimentar falsas necesidades  terrenales, (pues las verdaderas son 3),  la verdad no te ha hecho libre. Te aconsejo, y no es una broma, ir a vivir en una cueva, con tu Biblia y unos buenos libros, y trabajar a medio tiempo para suplir abundantemente las verdaderas necesidades, (te sugiero la bicicleta como medio de transporte para ir de tu cueva  a tu sitio de trabajo). ¿ Estás listo para desconectarte de la central eléctrica,  y vivir lejos del templo de Mamón, es decir del super o hiper mercado?  ¿ Tienes fe para creer que Dios te dará la salud si estás lejos del hospital, o si no tienes seguro social? “El justo por su fe vivirá…por fe andamos ,no por vista…”  La fe produce una forma de vivir y de andar que es opuesta a la forma de vivir y de andar del mundo.  Por su fe,  Rhahab la ramera, escondió a los 2 espías israelitas. Ella tomó serios riesgos, puso su vida en peligro de muerte para poder salvarla. “El que quiere salvar su vida la perderá”. Quedarse encerrado en la gran Jericó actual, actuando como sus moradores, es exponerse a la destrucción cuando  los ejércitos de Dios hayan dado la 7ma vuelta en el 7mo dia es decir al toque de la 7ma trompeta del 7mo sello. Rahab actuó de forma muy atrevida y valiente, porque su fe era genuina.  Muchos, cuya fe no es genuina, dirán : “me gustaría hacerlo pero tengo esposa (o concubina, lo cual está de moda en la cristiandad moderna) e hijos en la escuela…” Adán dijo lo mismo : “la mujer que me diste…” Seamos sinceros y honestos con la Palabra de Dios. El neo pentecostalismo tiene mucha fuerza porque promueve el evangelio de la prosperidad. Su dios es propietario de Carrefour y otras cadenas de distribución de bienes de consumo y sus hijos tienen  crédito ilimitado para vivir la vida de Cresus (no de Jesús),  que según ellos mismos, se merecen. Lo que más odia Dios es la hipocresía. Es muy recomendable decir : “Dios, sé propicio a mí, pecador” (L.XVIII13),  pero es muy peligroso decir : “ soy siervo tuyo,  Señor”,  cuando uno se pasa toda la semana sudando, no para ganarse el pan de cada día, sino para pagar las facturas de los deseos de la carne. En este caso huye a la cueva, hermano, haz como Lot : Gen XIX 30 y ¡cuídate mucho de tus hijas que han crecido en esta gran Sodoma universal!  Os repito  :  no estoy  bromeando o hablando por medio de figuras o alegorías, tomadlo en sentido literal : es preciso que muchos vayan a vivir a una cueva. Este mundo no es una gran Sodoma solo en el sentido espiritual  ; es primeramente una gran Sodoma en el sentido literal. La mayoría de los cristianos verdaderos, el 99%, son una réplica de Lot, y por ende tienen que ir a vivir a la cueva, o a aquella vieja casa abandonada en la montaña donde no hay ni electricidad ni grifo. No esperes el día en que “los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas…”,(Ap VI.15).  ¡ Hazlo hoy por amor a la verdad ,Cristiano Moderno, y no mañana por el terror que producirá la manifestación de la Verdad!   Esto es en cuanto al caso “Lot” que es la inmensa mayoría  de los elegidos de hoy, si no me equivoco por exceso de optimismo.


Ahora quiero dejar bien claro que no estoy promoviendo el desarrollo de una especie de neo anacoreta protestante. La cueva es un medio, no es un fin. Además es un medio útil solamente para los que tienen que dedicar tiempo para pagarse los lujos “democratizados” de la sociedad de consumo.(Todo lo que no forma parte de las 3 necesidades  enumeradas por Jesús es lujo o cosa facultativa). “Casa y riquezas son herencia de los padres” dice la Escritura, por ende hay muchos cristianos que no tienen que gastar su precioso tiempo para adquirir las cosas del supermercado. Ellos no necesitan una cueva, pues tienen a su disposición una casa confortable con todas las comodidades que les dejaron sus padres en herencia. ¡Que la disfruten!  La contienda no es por cosas , la contienda es por tiempo : “Aprovechad bien el tiempo porque los días son malos”. Vivir en la opulencia o en la pobreza ,no santifica a nadie ; la santificación es obra del Espíritu Santo por medio de la Palabra. Es una obra que dura todo el tiempo de nuestra vida terrenal. Repito no hay nada malo en poseer el último modelo de coche, o de computador, o de horno micro ondas, o de lo que sea ;  lo malo es dedicar su tiempo para conseguirlo. Como Pablo tenemos que saber vivir en la abundancia y en la escasez. No importa  que vivamos en un palacio conectado a la central nuclear o que vivamos en una cueva a la luz de una vela. Lo que importa es que dediquemos tiempo a la Palabra de Dios, para que more en abundancia en nosotros y corra afuera de nuestro palacio o cueva,  y sea glorificada. Y la verdad es que tiene más mérito el cristiano que vive realmente una vida espiritual fructífera, disfrutando  del palacio y de todos los bienes de consumo sin sacrificarles su tiempo, que él que la vive en su cueva. ¡Daniel es mucho más útil y más usado por Dios desde el palacio real que Lot en su cueva! Claro que el cristiano que vive con todas las comodidades modernas,  sin tener que sacrificarles su tiempo, mire bien que está usando su estándar de vida para predicar o ayudar a predicar el evangelio. Nuestras riquezas han de ser usadas para propagar el evangelio por lo cual dice la Biblia : “come tu pan con gozo y bebe tu vino con alegre corazón, pues tus obras ya son agradables a Dios”. La cueva y la suite imperial, la vela y la central nuclear, la bicicleta y el avión supersónico, el humilde desayuno y el  banquete del magnate no son más que oportunidades para dar gracias a Dios y combatir al enemigo, “porque nuestras armas no son carnales mas son poderosas por la virtud de Dios para derribar fortalezas ; derribamos toda altivez que se eleve contra el conocimiento de Dios y llevamos todo pensamiento a la obediencia de Cristo”. No es un pobre peón que podrá tapar la boca de los malvados políticos en las altas esferas del poder, ¡se necesita un Daniel para esto! No se entra en el palacio presidencial con los pies descalzados, ¡se entra con el magnífico coche de servicio de marca BMW!


Evidentemente la gran tentación después de leer este articulo es decir :”Yo soy un tipo de Daniel, por lo cual debo seguir con mi estándar de vida”. Otros dirán que  si no tuviesen sus hijos en el colegio, lo harían (se desenchufarían de la central eléctrica), otros buscaran un verso  fuera de su contexto para justificar la factura mensual de los deseos de la carne. Por mi parte me quedo en mi casita en las orillas de la selva, de donde escribo con un ordenador portátil, pues no quiero gastar tiempo pagando la conexión a la red, mientras me sale más barato el uso de la lámpara de kerosene. ¡Y DE LA LLUVIA DEL CIELO HE DE BEBER EL AGUA!

 

 

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