REGRESAR

EL  ARMINIANISMO: LA CARRETERA PARA  ROMA

El titulo de mi artículo lo tengo prestado de un artículo sobre una correspondencia  personal de Augusto Toplady (1740/1778). Toplady  fue un ferviente teólogo y pastor calvinista, afiliado a la iglesia anglicana, muy conocido por su famoso himno: “Roca de la eternidad”.  Podéis encontrar el artículo en ingles en: www.spurgeon.org , se titula: “Arminianism: The road to Rome”. Muchos elogian a Toplady por sus himnos, pero la gran mayoría, calvinistas incluidos, lo critica  por su actitud agresiva para con los arminianos y especialmente Juan Wesley. Tal juicio es injusto porque él fue el defensor más  ferviente de la verdadera doctrina apostólica que se llama  calvinista. Han pasado casi 2 siglos y medio desde entonces, y ahora cualquiera que tiene ojos para ver alabará a ese gran hombre, y celebrará su celo y su percepción aguda de la realidad, pues el estado actual de las iglesias protestantes testifica que tenía toda la razón.
     Anteriormente había traducido ese artículo al español y lo había incluido en el mío. Pero como el artículo de Toplady no es un tratado sistemático sobre el arminianismo sino trozos de conversación por escrito entre él y unos amigos, es evidente que al texto le falta mucha claridad, pues el contexto es ajeno  para nosotros, y el estilo es más bien estilo “noticiero de la noche” con el último reporte de los acontecimientos;  acontecimientos que para nosotros tienen siglos…Añadid a ello mis errores de traducción y todo resulta bastante confuso. Así que decidí más bien suprimir la traducción de la correspondencia de Toplady y daros el contenido de forma breve pero clara.
     En primer lugar el hermano Toplady declara sin tapujos que el famoso predicador Juan Wesley no es un pastor que cuida de la ovejas de Cristo, sino un lobo que las dispersa, porque se empeña febrilmente en negar la doctrina de la elección incondicional para implantar la doctrina del libre albedrio. En segundo lugar nos revela que Jacobo Arminio, el cual era anteriormente calvinista, trajo su herejía al volver de un viaje que hizo a Roma. Y el hecho es que el arminianismo es una réplica protestante del pelagianismo o semipelagianismo católico romano. De esto surge la pregunta: ¿Arminio no sería un agente secreto de Roma? Porque los jesuitas sabían y declaraban que el calvinismo era absolutamente irreconciliable con el catolicismo, a causa de la doctrina de la elección  que hacía que todo dependiese de los decretos anticipados de Dios, y por ende anulaba las pretensiones papales que hacen depender la salvación de la “santa madre iglesia de Roma”… ¡Y Roma mantiene su poder porque pretende poseer las llaves del cielo y del infierno! Por fin el tercer elemento de peso que encontramos en ese artículo, es que las sospechas de que el arminianismo viene de Roma y trae de nuevo sus convertidos a Roma son totalmente justificadas por la carta que se encontró en una gaveta del despacho del recién difunto arzobispo de Canterbury: el señor  William Laud, de la Iglesia anglicana. Esa carta tenía escrito encima por la propia mano de Laud la fecha de Marzo 1628. Es importante recalcar que Laud era un ferviente arminiano dedicado a restaurar muchos rasgos del culto católico romano en los utensilios y altares que él como arzobispo  de la iglesia imponía de nuevo en las iglesias de Inglaterra. Otra vez se les ordenaba a los fieles a doblar la rodilla delante del sacramento, y ¡del altar nuevamente restaurado! Así que no hay duda en cuanto a la relación cómplice que  mantenía Laud con los jesuitas. El propósito de esta carta escrita por un jesuita era dar al Superior de los jesuitas, entonces residente en Bruselas, un informe sobre la situación de los asuntos civiles y eclesiásticos en Inglaterra. He aquí un extracto de la misma:
“Padre Rector, no deje que el desaliento de la sorpresa cautive su ardiente y celosa alma por la súbita e inesperada sesión del Parlamento. Tenemos ahora muchas cuerdas para nuestro arco. HEMOS IMPLANTADO ESA DROGA ARMINIANA, la cual esperamos PURGUE a los protestantes de su herejía; y esto florece y lleva fruto a su tiempo. Para una mejor prevención del PELIGRO DE LOS PURITANOS, los arminianos ya han cerrado los oídos del duque de Buckingham, y tenemos a los de nuestra religión, que se mantienen continuamente en la cámara del duque, para ver quién entra y sale; no podemos ser demasiado circunspectos y precavidos en cuanto a esto. En este momento estoy transportado de alegría, al ver como felizmente todos los instrumentos y  los medios, sean grandes como pequeños, cooperan en nuestros  propósitos. Pero para volver al principal punto: NUESTRO FUNDAMENTO ES EL ARMINIANISMO…”  

     Este articulo de Toplady, es una prueba contundente de que hay un complot urdido desde el principio de la Iglesia. Pablo hablaba del misterio de la iniquidad diciendo que ya estaba obrando. Desde el principio, Satán introdujo a sus agentes en las iglesias para destruirlas por medio de doctrinas ponzoñosas que destruyen el evangelio de la gracia, reemplazándolo por falsos evangelios que mezclan la gracia salvadora con las obras de la ley o de la tradición. Pero dice la Escritura:”si es por gracia, ya no es por obras, de otra manera la gracia ya no es gracia, y si es por obras, ya no es por gracia, de otra manera la obra ya no es obra”. En el principio de la Reforma todos los protestantes ortodoxos, mantenían las doctrinas de la gracia, de la predestinación, de la depravación total de hombre. M. Lutero decía que la mejor obra que escribió era: “El siervo albedrio”. La escribió en el año 1525, como una respuesta a la diatriba del libre albedrio de Erasmo de Rotterdam. En el prefacio, le agradece a Erasmo por no cansarle con indulgencias, misas y otras doctrinas por el estilo, sino por plantear el asunto que importaba realmente: ¿Tiene el hombre poder en cierta medida para obedecer a Dios? En su diatriba Erasmo le atribuye un cierto poder al hombre, mientras que Lutero mantiene el dogma de la incapacidad total del hombre, lo cual forzosamente atribuye todo  a la gracia y a la predestinación. En los años de Toplady, a mitad del siglo XVIII, la mayoría de las iglesias protestantes eran todavía de sana doctrina, es decir que su soteriología era calvinista. Pero el misterio de la iniquidad, ya tenía sus campeones. Arminio, un holandés instruido en la fe calvinista, reintrodujo el pelagianismo bajo su propio nombre, y luego no han faltado los maestros de las doctrinas arminianas. El más famoso ha sido J. Wesley. No pienso que Wesley fue un agento directo de Roma, sino más bien trabajó para Roma sin darse cuenta. En cuanto a Arminio, yo creo tal como Laud , él fue un agente de los jesuitas. ¡Yo creo en la teoría del complot! Siempre ha habido una lucha encarnizada por la Verdad: “porque no tenemos lucha contra carne y sangre, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales en COSAS, (esta es la traducción correcta según el puritano erudito Gurnall), celestes”. La lucha  empezó con Pablo contra los judaizantes, después Agustín contra Pelagio, luego Lutero contra Erasmo, después sigue Calvino contra Arminio, Whitefield contra Wesley, Spurgeon contra los liberales, y hoy seguimos en la misma lucha. Los tiempos cambian, también los actores, pero la batalla es siempre en torno a los mismos dogmas: predestinación, gracia soberana, depravación total del hombre. Por un lado están los defensores del hombre, diciendo: “¡El hombre en cierta medida, puede y debe hacer algo en relación con Dios”, los llamamos hoy arminianos, y por otro lado los detractores del hombre diciendo: “el hombre en su estado natural es una cloaca que huele a diablo”; nos llamamos calvinistas.
     Han pasado 250 años desde los días de Toplady, y el misterio de la iniquidad ha avanzado a pasos gigantescos. ¿En que estamos hoy? Las iglesias evangélicas, pues ya no se atreven a llamarse protestantes, son en un noventa por ciento arminianas en sus doctrinas soteriológicas. Quedan un 10% de iglesias calvinistas, pero si no son evolucionistas, son feministas. La droga soberana que los jesuitas implantaron ha hecho mucho efecto en menos de 3 siglos; casi todos son arminianos. Hoy en día el evangelio que circula es el de la expiación ilimitada y de la elección condicional. Pero Roma sabe muy bien que el arminiano clásico necesita todavía un proceso más de transformación, pues aunque su doctrina fundamental  sale de Roma, es renuente a quebrantar  los primero y segundo mandamientos del Decálogo. El mismo J. Wesley decía acerca del papa de Roma: “Él es en el sentido más categórico, el hombre de pecado, porque él acrecienta toda forma de pecado sin medida”. En las últimas décadas, el hermano que ha denunciado con más eficacia y valentía el papado es arminiano y se llama Jack Chick. Él publica el testimonio devastador de un ex jesuita español: Alberto Rivera, que confirma lo que denunciaba Toplady, y revela mucho más de lo que se sospechaba hasta ahora. Así que la doctrina arminiana viene de Roma, pero no conduce a Roma directamente, pues muchos hermanos arminianos son usados por Dios en esta batalla contra el Anticristo romano.
     Ser cristiano no es ser calvinista, ser cristiano es creer exclusivamente en Jesús como el único mediador entre Dios y los hombres, es saber que Jesús es Dios y hombre y que la salvación depende enteramente de su muerte y resurrección, la cual se recibe mediante la fe. Ser calvinista es  haber asimilado los 5 puntos del calvinismo:
 1 elección incondicional
 2 expiación limitada,
3 depravación total,
 4 gracia irresistible,
 5 perseverancia de los santos.
  Los arminianos rechazan estos 5 puntos a pesar de que muchos son auténticos cristianos, por la razón sencilla de que nunca oyeron otro sonido de trompeta.  Lutero habla de esta clase de cristiano que llamamos hoy arminiano, diciendo: “Si cualquiera atribuye alguna parte de la salvación, aunque fuese la más insignificante al libre albedrio del hombre, el tal no sabe nada de la gracia y no ha asimilado a Jesucristo como es debido”. El calvinista es el cristiano que sabe de la gracia y ha asimilado a Jesucristo como es debido.
     El arminianismo es la carretera para Roma, pero no directamente. Es la carretera que Roma ha planificado, para absorber a los evangélicos,  pero se transforma en autopista en el último tramo. Esta autopista es completamente arminiana en sus doctrinas básicas, pero se transforma en vía exprés para Roma mediante las doctrinas de Montano. Montano fue un hereje que en los primeros siglos del cristianismo, turbó a las iglesias pregonando que los ministerios de profecía, y  de milagros habían de ser vigentes hasta la segunda venida de Cristo. Hubo un concilio que condenó esa postura, diciendo que esos ministerios se habían acabado después de la era apostólica, y que ese andamio de milagros, lenguas, profecías nuevas había servido para establecer la verdad evangélica, es decir el Nuevo Testamento,  pero que Dios lo había removido, pues su Palabra dada en el Antiguo y Nuevo Testamento es lo único que necesitamos para conocerle. El Montanismo se llama hoy: neo pentecostalismo, (aunque la mayoría lo llama pentecostalismo). No obstante quiero aclarar, que creo que Dios es un Dios de milagros, y que obra a veces milagros en el mundo físico; es decir puede sanar milagrosamente, puede hacerte caminar sobre las aguas, hacerte pasar por el fuego sin que te quemes, o cualquier otra cosa que anula las leyes naturales de este mundo. Creo que Dios puede hablar  excepcionalmente a una persona directamente, si quiere, pero no añadiendo profecías a lo que está escrito en su Palabra; la Biblia. Lo que rechazo es que haya ministerios de milagros, palabras proféticas nuevas y por ende profetas. Creo que Dios hace milagros excepcionalmente, pero no comúnmente, como se lo imagina el pentecostés de hoy. No hay ministerios extraordinarios de profetas, de intérpretes de lenguas angelicales,  de milagros etc. El milagro que Dios hace hoy en el mundo físico es excepcional; es la excepción que confirma la regla, y la regla es que Dios usa solamente su Palabra para tratar con el hombre: SOLA SCRIPTURA, es el fundamento de los protestantes.
     He dicho que el pentecostalismo es el último tramo de la carretera “arminianismo”, que se transforma en autopista para llevar a toda velocidad a los evangélicos modernos de regreso a Roma. Lo digo sin vacilar, pues TODAS las iglesias pentecostés son arminianas, no existe NI UNA que sea calvinista. El arminianismo le enseña al hombre que tiene capacidad para acercarse a Dios y andar en sus mandamientos. El paso siguiente lo da el neo-pentecostalismo;   hace creer al hombre que tiene el poder y el derecho de disfrutar ya la gloria eterna. Ambas escuelas presumen locamente de los poderes humanos. Pues el único poder que tiene en sí el ser humano es pecar, y hundirse más en las profundidades de Satanás. El arminianismo engaña al hombre haciéndole creer que puede caminar hacia Dios si quiere, y que puede querer también por sí mismo. El pentecostalismo engaña al hombre haciéndole creer que puede entrar en “la cuarta dimensión”, como dice Yonghi  Cho, y vivir viendo a Dios directamente a través de sus experiencias sobrenaturales. Uno camina hacia por sí mismo Dios y el otro entra en su casa en el cielo por medio de trances. El pentecostalismo es el desenlace lógico del arminianismo.  El arminianismo exalta al hombre en cierta medida, el neo pentecostalismo lo exalta sin medida, y con sus visiones y milagros, y lenguas angelicales y nuevos profetas, relega la Biblia al mismo puesto que la relega el catolicismo. Esa autopista de regreso a Roma ha de conectarse con el movimiento carismático católico, y entonces, el plan de Roma será consumado. La Biblia no será más la autoridad suprema, para esos evangélicos,  y de hecho ya no lo es, sino que la aparición de un ángel o de una virgen determinará el rumbo, el cual es la sumisión al Anticristo: el papa de Roma.
     ¿No habéis oído que Benny Hin el muy famoso evangelista pentecostés cometió adulterio con otra famosa tele evangelista?  Pero eso nos interesan los chismes; lo que nos interesa saber es que cometió su pecado en Roma, pues vino allá para entregar la plata de una ofrenda de sus discípulos al  papa Benedicto XVI, porque ¡ese gran predicador pentecostés tiene un oficio también en la biblioteca del Vaticano! Frente a tal espectáculo de vergüenza y de traición, unos  maestros pentecostales moderados aseguran que no tienen nada que ver esa clase de pentecostalismo.  Según ellos su neo pentecostalismo es más sobrio y por lo tanto se jactan de ser más bíblicos pero “un poco de levadura levanta toda la masa”. Ellos están al principio de la autopista, ¡mientras que Benny ha llegado al peaje! Pero si no salen de la autopista “neo pentecostalismo”, llegarán también ellos al peaje.
     Ahora pues, quiero dedicar unas palabras a mis hermanos cristianos que han sido atrapados en esos caminos heréticos. “El que es de Dios, la Palabra de Dios oye” dice la Escritura. Así que estoy dirigiéndome a los que de verdad consideran la Escritura, tal como ellos mismos la entienden, como su suprema autoridad. No me interesa la gente que se aferra a la interpretación de su pastor o de su iglesia o de su tradición, porque  no tiene convicción propia. Siempre digo que soy calvinista, pero es porque estoy convencido personalmente de la veracidad de los 5 puntos del calvinismo. No soy calvinista de tradición, sino de convicción. Estoy en total desacuerdo con la escatología de Juan Calvino, y con su bautismo de infantes y otras cosas que son por la mayoría residuos de la cultura católica romana. Igualmente cuando digo que M. Lutero es mi padre espiritual, significa que él fue el instrumento que Dios usó para que por fin la luz del evangelio iluminase  mi  mente. Lutero fue, él que me explicó la salvación por fe sin obras. No obstante, su concepto del bautismo de agua se confunde con el concepto bíblico del bautismo del Espíritu, es decir que como casi todos cuando ve escrito bautismo ve en seguida agua en vez de ver Espíritu…Siendo él el primero en salir de Roma, todavía tenía más residuos del catolicismo que empañaban su mente, que los que tenía Calvino. ¡Y es normal! Y aun Spurgeon que es el maestro con quien estoy de acuerdo en un  98%, hay un 2% en que no estoy de acuerdo. El estaba viviendo en la era de las iglesias, y pensaba que el bautismo de agua era necesario para la salvación. Basado en: “El que creyere y fuere bautizado será salvo, mas el que no creyere será condenado”, asumió que el bautismo de agua era necesario  para salvación. Por mi parte, entiendo que este verso no habla del bautismo de agua sino del bautismo del Espíritu pues vemos en Hechos XIX;  4, que una cosa es creer en aquel que vendría y otra cosa es recibirlo por medio del Espíritu: verso 6. Una cosa es creer lo que dice la Escritura, es decir asentir mentalmente y otra cosa es nacer de la Palabra y del Espíritu. Así que la interpretación correcta de este verso es que hay que primero recibir la información que nos da la Escritura o la iglesia o el hermano y después esta misma información ha de ser aplicada a la conciencia, no puede quedarse como una aceptación mental,  sino tiene que llegar a ser una revelación en la conciencia,  y esto es ser bautizado por el Espíritu.  Pero no quiero entrar ahora en este tema…      Así que como decía M. Lutero: “Yo predico a los elegidos”, igualmente a mi no me importa lo que piensa el  fariseo, me interesa comunicar las verdades,  con las cuales Dios me enriquece, a los elegidos, porque son para ellos exclusivamente.
     No soy el primero en proclamar que el fin de la era de las iglesias ha llegado. El primero fue Harold Camping, el director de Family Radio. Lo que yo sentía, él me lo confirmó. El testimonio de Harold fue determinante para que aceptase esa tremenda verdad que el Espíritu Santo ha abandonado las iglesias evangélicas, y que El obra afuera usando particulares,  y por medio de una difusión masiva de la Biblia y del conocimiento bíblico,  gracias a los medios de comunicación modernos (excepto la televisión que es la imagen de la bestia). Como dijo Daniel: “Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”.  Hoy por medio de la internet, el que quiere leer los escritos de Agustín, Wycliffe, Lutero, Calvino, Spurgeon, Hodge, Pink, Bates, Bunyan, Owen, Gurnall  y muchos más, se va a un café internet,  y por 1 dólar tiene acceso al conocimiento que durante siglos fue reservado para los ministros o los hermanos que podían pagarse el lujo de una biblioteca cristiana. Es verdad que mientras el conocimiento aumenta, la comunión entre hermanos disminuye, pero donde 2 o 3 se reúnen en torno a la Palabra, en el Nombre del Señor Jesús, El está presente y sigue la comunión de los santos. Además fue profetizado que en el último tiempo el amor se enfriará, y hasta el mismo Señor nos advirtió que habrá poquísima fe: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?”, (Lucas XVIII; 8). Lamento que Harold Camping haya caído en la herejía aniquilacionista y en la negación de la obra completa de la cruz en el Calvario, pero no deja de ser verdad lo que predicaba sobre el fin de la era de las iglesias. Igualmente los Testigos o russelistas, son anticristos pero no deja de ser verdad que el nombre de Dios es Jehová, o Iehová , o Yahvéh, aunque para su propia perdición niegan el hecho de que Jesús es Jehová.
     Así que a mis hermanos que están todavía en una iglesia, les repito lo que dice la Biblia, hablando del  sistema religioso babilónico que hoy es el conjunto de las iglesias evangélicas: “Salid de ella pueblo mío.  y no participéis en sus obras”. Salid de ellas por razones doctrinales, porque desde que ellas abandonaron las doctrinas apostólicas de la gracia soberana, de la predestinación, de la perversión del corazón humano, de la suficiencia y autoridad de la Escritura, de la fe como UNICO y EXCLUSIVO medio de salvación, ellas han ingresado en la carretera del arminianismo, y hoy la mayoría se encuentran en la autopista del pentecostalismo que se une al fin al movimiento carismático, un organismo del catolicismo romano destinado para este mismo propósito de absorber a lo que llaman “los hermanos separados”. Con una pregunta simple podéis resolver las dudas. ¿La predestinación es una doctrina bíblica o no? No estoy hablando de un conocimiento anticipado de Dios sobre el destino que escogerán libremente los seres humanos, porque este es el concepto arminiano de la predestinación. Concepto absurdo pues, si el hombre es libre de escoger, ¿cómo es posible entonces que Dios sabiendo de ante mano que millones escogerán el camino de la destrucción perpetua,  ponga en marcha este plan,  cuando según los teólogos arminianos,  Él no quiere que ninguno perezca a pesar de que no puede impedirlo por respeto al libre albedrio?  Así que ¡la omnisciencia de Dios revela que no posee omnipotencia o que no posee sabiduría! Pero dice la Escritura: “Todo lo que quiso Jehová lo hizo, en el cielo arriba, en la tierra abajo y en el mar”… La predestinación bíblica es un programa predeterminado por Dios que no anula la voluntad del hombre sino que la inclina según ese mismo programa; “Porque como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová, a todo lo que quiere lo inclina”. Si hay predestinación, no hay libre albedrio, pues todo está programado de ante mano,  antes de que el hombre nazca; “Pues no habían nacido, ni habían hecho ni bien ni mal para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese”… Y si hay libre albedrio, entonces Dios puede tener omnisciencia pero pierde automáticamente su omnipotencia. Ahí está la encrucijada: arminianismo seguido de pentecostalismo donde el hombre le quita poder a Dios y por sus decisiones decreta su destino, o calvinismo donde el hombre es una masa de barro en la mano del alfarero. ¿El hombre escoge servir a Dios o es escogido para servirle?  Si Dios te ha revelado que “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso”, entonces sabes que por ti mismo, lo único que te gusta servir son tus deseos perversos y  que por lo tanto naturalmente tu padre espiritual es Satanás. Sabes pues que hay que ser escogido de Dios para seguir a Jesús, pues Él mismo te lo dice: “Ninguno puede venir a mi sino le fuere dado del Padre”. No puedes ir a Él por ti mismo sino por la intervención soberana y todopoderosa de Dios Espíritu Santo en tu voluntad, la cual por naturaleza es vendida al pecado como lo dice Pablo: “mas yo soy carnal, vendido al pecado, ¿Quién me librará de este cuerpo (realidad) de muerte?”.  Si aceptas, o más bien si te han sido reveladas esas verdades de tu impotencia y de la omnipotencia de Dios, entonces no puedes seguir en la carretera del arminianismo o en la autopista del neo pentecostalismo. Tienes que salir de tu iglesia cuyas pastoras son guías ciegas para ciegos. El que ama más a sus hermanos que al Señor no es digno de Él. La comunión es con Dios primeramente y luego con los hermanos. En los días de Jeroboam, había en Israel un culto oficial a Jehová. Tenía sus sacerdotes que no eran conformes a la ley, sus altares no conformes a la ley, sus becerros de oro desafiando la ley, sus fiestas para olvidar las fiestas de Jerusalén conforme a la ley . Hoy, los evangélicos, estamos en lo mismo:  tenemos un culto oficial a Jehová que no es conforme a su ley, y los becerros de oro delante de los cuales rendimos el culto son el libre albedrio, el poder humano, las buenas obras, y los deseos de la carne. Ese culto oficial es decir;  arminiano y pentecostés no es idolátrico como en los días de Jeroboam, ¡es peor, es un mal más arraigado y sutil, es un culto y una enseñanza egolátrica! ¿Seguirás adorando a ese Cristo falso que ama a todos pero que no salva a todos, por respeto al libre albedrio, (o ¡a los derechos humanos!), o saldrás de tu organización para adorar al Cristo de la Biblia, Él que dice: “Yo os escogí a vosotros, vosotros no me escogisteis”?  Si eres escogido antes de la fundación del mundo, un día, Dios quiera que sea muy pronto, el Paráclito inclinará tu voluntad y saldrás antes de llegar al peaje que está al fin de la autopista pentecostal, donde ya está Benny Hin, en uniforme blanco,  cobrando para su patrón:  el anticristo papal.
     Ahora muchos alegan que Cristo dijo que las puertas del infierno no prevalecerán contra su iglesia: Mat.XVI; 18. Pero confunden la Iglesia invisible, cuyos miembros como Pedro, han recibido una revelación del Padre que está en los cielos, (tal como lo expresa claramente el verso 17), con las congregaciones que con el tiempo llegan a la Apostasía. Los elegidos nunca se perderán, es decir que las puertas del infierno nunca prevalecerán contra ellos, ellos están seguros y nadie puede arrebatarlos de la mano de Dios. Y ellos conforman la Iglesia invisible a través de los siglos y de las denominaciones que aparecieron  una tras otra.  Mientras las iglesias  sostienen con  ahínco la doctrina arminiana (y católica), de que uno  puede perderse después de haber sido salvo, como entidades corporativas se auto condenan  a la perdición segura. Pues dice la Biblia: “por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”.
     Como dije anteriormente  tal vez quede un pequeño porcentaje de iglesias que sostienen la sana doctrina, sin aun haber caído en el evolucionismo, o en el ministerio femenino. Hay todavía pastores reformados muy preparados, que esperan un nuevo avivamiento. Se esfuerzan por ofrecer sermones llenos de fe, de enseñanzas, de poder para conmover las almas y llevarlas al arrepentimiento o  animarlas a la perseverancia. Esperan que aparezca un nuevo Lutero, o un nuevo  Jonathan Edwards o un nuevo Spurgeon para que las iglesias se despierten de su sueño mundano y hagan resplandecer la gloria de Dios sobre la faz de Jesucristo. Su anhelo es justo y santo pero no concuerda con lo que profetiza la Escritura, pues el evangelio ha sido predicado a todas la naciones, y no hay que esperar a un nuevo Lutero sino al mismo Señor Jesús, El cual ha de venir después de la gran Apostasía de las iglesias que hoy está  propagándose rapidamente. Es cierto que mientras pueden predicar el evangelio en su plenitud, su ministerio es útil. Pero más temprano que tarde estos verdaderos pastores tendrán la espalda contra la pared: o aceptarán que mientras ellos predican la doctrina calvinistas en el pulpito, sus maestros de la escuela dominical inyecten la droga arminiana, o no aceptarán traicionar a su Señor y perderán el puesto, la pensión, el seguro social, y el honor de ser llamado pastor. Y no estoy especulando, pues ese caso lo he visto en una iglesia bautista, donde asistíamos con mi esposa, cuyo  pastor prefirió irse, con la bendición de Dios que quedarse con la maldición de Dios y los honores y ventajas del sistema religioso egolátrico y babilónico. Si uno quiere ser fiel en los puntos esenciales de la doctrina no tendrá otra opción que salir de la iglesia.
     Hermanos el protestantismo que heredó su nombre en la segunda dieta de Espira en 1529, sigue protestando fuera de las iglesias contra las propuestas de Roma. Las iglesias evangélicas ya no son protestantes; están todas en la carretera o en la autopista que lleva de regreso a Roma, pues sus doctrinas provienen de Roma. Los verdaderos protestantes están saliendo, o han salido del camino que al hombre le parece derecho pero su fin es camino de muerte. “Porque no vendrá (el Señor) sin que antes venga la apostasía…” dice 2 Tes. II; 3, por ende; ¡poned en práctica lo que dijo Clemente, el patriarca del tercer siglo: “la Escritura el criterio por el cual se distingue la verdad y la herejía”, escudriñad las Escrituras y ciertamente comprenderéis que la Apostasía  está aquí! Por tanto como dice Heb.VII; 12: “No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas: porque buena cosa es afirmar el corazón con la GRACIA”,  por tanto “Salid de babilonia pueblo mío y no participéis en sus pecados”.
     MARANATHA.

REGRESAR